Si Pablo erra la Final, la Furia Roja lo torna en pulpo a la gallega
Posted by Rissig Licha on 07 Jul 2010 at 05:27 pm | Tagged as: Blogs
SANTO DOMINGO—España con su Furia Roja quebró la máquina germana; ahora solo le queda deshojar al tulipán holandés para salir del Bosque con copa. ¡Ole! ¡Olé! ¡Olé! Por Pablo el Pulpo; Puyol; Pugol; porque el Pulpo no falló y Puyol la pegó, logrando un Pugol de cabeza, con lo que España, gracias a Puyol pudo con su Pugol de cabeza que el Pulpo pronosticó, la Furia Roja pasó a la Final donde habrá de medirse a la oncena de los Países Bajos al son de castañuelas y vuvuzelas. ¡Olé! ¡Olé! ¡Olé!
El Once, sí en masculino y no la Once en femenino, le dio el Gordo a toda España y salvó la Copa para los hispanoparlantes cuyos sueños y esperanzas, hasta de ver el recorrido de Maradona en cuero por el obelisco en la intersección de las avenidas Corrientes y 9 de julio, habían quedado en el camino ante la superioridad de los clubes nacionales del Viejo Mundo, el mismo de dónde proviene la Furia Roja que ahora dos día después de la celebración de la Independencia Argentina, persigue para la Corona la elusiva copa como campeón del mundo futbolístico.
No sabemos qué habrá de pronosticar el Walter Mercado de las profundidades marinas, el sabio psíquico, profeta, vidente, oráculo, místico de Pablo que prefirió al mejillón cantábrico por sobre el mejillón berlinés antes del partido de semifinal. Pablo un cefalópodo, que en Català, la lengua de Puyol, el del cabezazo que le dio jaqueca a la escuadra alemana, se conoce como cefalòpode, es un precoz molusco que con sólo dos años de edad suele pronosticar con precisión suiza los resultados del onceno de Alemania.
Ahora falta que haga su predicción para la Final del próximo domingo. Nadie sabe si habrá de preferir al tulipán sobre el clavel pero lo que sí me queda claro es que si Pablo el adivinador erra en sus pronósticos de seguro que lo que le espera es que en el restaurante Combarro, el templo de comida galaica en la capital madrileña, el de la calle Reina Mercedes, lo descuarticen, a tres días de la celebración de la toma de La Bastilla, sin necesidad de una guillotina para convertirse en un rico pulpo con patatas a la gallega y pimentón para que se acuerde de la Furia Roja. Y, ¡Olé!
