Regalos compartidos que le dan esencia a nuestras vidas y sentido a nuestro legado
Posted by Rissig Licha on 23 Dec 2009 at 12:31 pm | Tagged as: Blogs
SANTO DOMINGO—Agradezco todos los mensajes de amistad, cariño, aliento y solidaridad de mis queridos familiares, parientes, amigos, compañeros, conocidos, seguidores, afectos y dilectos que, colectivamente, pueblan y le dan sentido a mi vida a través de las vivencias que compartimos y que nos vinculan.
Todos ustedes son importantes acompañantes de la ruta que marca mi paso por el Mundo. Por ello, al llegar al 24 de diciembre del 2009, día de aniversario de la fecha en que viera la luz por vez primera, utilizo la ocasión para corresponderles esas comunicaciones, demostraciones y muestras de afecto que son tan especiales.
Aprovecho para recordarles, particularmente en esta época en que el tintineo incesante del llamado al comercialismo que emana de los mercaderes templos que muchos veneran en el gran altar del capital y que altera nuestra cotidianidad, que los verdaderos regalos, aquellos que disfrutamos no por su costo sino por su importe y que, al menos yo, personalmente, atesoro son éstos que esta Navidad les comparto en ánimo de reciprocarles todas sus atenciones, cariños y bendiciones:
Un Sol brillante que levanta cabeza por sobre la marea caribeña y nos sirve de guía cotidiana;
Una gardenia que perfuma la templada noche del Trópico mitigando la humedad y transportándonos a otros ambientes;
El canto de un coquí tiritando en lo profundo del bosque lluvioso para dejarnos saber de que hemos llegado a casa;
El olor al cundiamor de tierra adentro que nos recuerda las visitas al campo de nuestra infancia;
El aroma de una colada de café de la cordillera que despierta los sentidos del alma;
El sabor a melaza que fluye de las entrañas de una pipa de ron y enciende la pasión del Trópico;
El aroma y sabor…duraderos y con un toque a madera, algo amargo y bastante seco, ligeramente dulzón…con un dulzor que perdura dejando recuerdos tostados y terrosos, muy untuosos de un Edmundo de Montecristo, no el del Conde, sino el de los Condenados a vivir sin libertades;
Los deliciosos caldos que exprimen expertas manos de las siembras de Godello, Albariño, Malbec, Pinot Noir, Carmenere, Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Sangiovese, Pinot Meunier, Arbane, Petit Meslier y Pinot Blanc, entre muchas otras cepas, que nutren nuestras experiencias enológicas y deleitan nuestra papilas gustativas;
La virtuosa entonación de un frágil ruiseñor que entre hoja y hoja del Yagrumo logra hacer trascender su canto para deleite de nuestros oídos;
El espectáculo que escenifica el valiente pitirre que con su revoloteo penetra la invencibilidad del temible guaraguao y nos recuerda que aún los chiquitos también pueden;
La sonrisa que enciende los ojos de los críos como si fueran dos resplandores que iluminan la vida de sus progenitores;
La solidaridad del extranjero que dice presente para aliviar aquello que aqueja a su prójimo sin importarle quién, ni dónde, ni cuándo, o cómo y ni siquiera por qué está necesitado;
El cálido abrazo de un amigo que además de cariño y afecto nos arropa con su solidaridad y nos alienta a seguir adelante no pese a qué nos toca enfrentarnos;
La hospitalidad de un extraño que nos abre múltiples nuevas posibilidades, a veces en los más recónditos rincones del planeta, con ello validando de que hay mucha gente buena en esta Tierra;
La oportunidad de saborear un pichón con salsa de moras acompañado por un Romanée Conti en un pequeño restaurante de la campiña francesa sin un reloj suizo marcando la partida y entorpeciendo la digestión;
Los mensajes de aquéllos que, desde la lejanía a través de la blogosfera, vuelven a entrelazarse en nuestras vidas para darle sazón y permitirnos la evocación de pequeños y grandes momentos y vivencias que marcaron nuestros lustros pasados;
La irrestricta compañía de aquellos que nos quieren y velan por nuestro bienestar y, con el tiempo, nos socorren del fracaso o nos aplauden por los triunfos alcanzados, muchos de ellos gracias a su apoyo;
El deleitoso regodeo que enriquece el alma cuando se tiene un buen libro en mano para pasar esos días en que los cielos descargan sus aguas sin compasión y no encontramos razón para salir a la calle porque gracias al gozo de la lectura estamos liberados de tenernos que aborrecer por el encierro climatológico;
La oportunidad de apreciar una vez más la tensión y fogosidad que Ingrid Bergman produce en Humphrey Bogart en un cabaret de Casablanca en dónde el bien ni es blanco, ni el mal es negro y se vive en la penumbra gris de un estado delirante en tiempos revueltos pero apasionantes porque los hombres defendían ideales por sobre intereses particulares;
Los impresionantes nenúfares acuáticos de Monet que hoy nos cautivan en la Orangerie de las Tullerías y nos trasladan a bucólicos encuentros similares que nadie todavía captura en un lienzo pero que nosotros llevamos en nuestro corazón;
La oportunidad de pasar una noche bohemia deleitándonos con los boleros de Tito Rodríguez, María Marta Rosa Lima, Gilberto Santa Rosa, Lucecita Benítez, Pancho Céspedes o Charles Aznavour o de un nostálgico fado de Amalia Rodrigues que con sus canciones nos hacen revivir las experiencias de otros tiempos;
La frescura que dejan en nuestro paladar las burbujas de un Pol Roger;
La crujiente mezcla de mar y tierra de una fritura de bacalao o de una alcapurria de jueyes del Piñones de mi adolescencia.
Los acordes del Pesebre de Casals sirviéndonos de marco para admirar la talla que de las manos de un artesano nos permitieron adorar al Niño, así como la creatividad de un catalán y un jíbaro que inspirados en Jerusalén nos dieron lo mejor de su Creación;
El pleno disfrute de nuestras libertades democráticas que algunos ni valoran, ni atesoran aún cuando hay unos que luchan toda su vida por ella y otros que ofrendan sus vidas en su empeño por dejar atrás la tiranía, las arbitrariedades y las desigualdades;
La independencia de aprovechar las ventajas del imperio de la mente que se crea al visitar aquellas ciudades que siempre hemos codiciado, de descubrir las idiosincrasias de otros pueblos nuevos hasta ese momento desconocidos y de regresar a esos recovecos que nos traen recuerdos imborrables de algunos lugares que habitan en nuestra memoria;
Las reuniones familiares en las que se comparten platos tradicionales, se cuentan experiencias, tanto las leajanas como las cercanas y, con ello, nos nutrimos de la historia oral de aquéllos que nos antecedieron y que nosotros tenemos la responsabilidad de transmitirles a los que le toca sucedernos;
El afectivo llamado de un nieto que sólo con pronunciar dos sílabas—Tata—conmueve cada fibra de emoción en el alma de un abuelo.
La satisfacción de ver la maduración de aquéllos a los que les dimos vida y convivieron con nosotros antes de levantar vuelo para mostrarnos a todos de que tenían la posibilidad e independencia que, sumadas a los valores de la aculturación de la casa, hoy le permiten volar seguros de que han tenido una buena preparación para el viaje.
El amor y la entrega de la que comparte nuestra ruta de vida, algo que hace sin condiciones y nos da testimonio diario del por qué dos pueden y son más que uno.
La posibilidad y oportunidad de vivir para escribir y escribir para vivir y, a través de ello, pensar de que podemos hacer una diferencia en la vida de las sociedades de esta gran aldea global, tal y cómo cada uno de ustedes lo han sido, son y serán para la mía.
Por todos estos regalos que he tenido en mi vida, amén de los que ustedes todos envían, les deseo una Feliz Navidad y un 2010 colmado de esperanza y bienandanzas.
Querido Rissig…muy posiblemente el escrito mas inspirador, enternecedor, maravilloso y cierto que he leido en tu blog…excelente eleccion para Navidad! Felicidades en tu cumpleanos y bendiciones para ambos en Navidad y Ano Nuevo!!!!!
(Con tu permiso, voy a compartirlo por Facebook…)
Exquisito y en el dia de tu cumpleanos Estas en casa de la Abuela con Tata Nana Y Abuela Petra Me recuerdas a Titi Tio Y Kenny Que pases una feliz navidad cumpleanos.
Rissig:
Felicidades doble y que el Nuevo Año te proporcione mucha salud para que por muchos años nos inspires con tus escritos.
Me encantó tu “prosa gastronómica”. Cuando regreses me llamas necesito hacer unos comunicados sobre unos eventos que tengo para principio de año en el rest. y quiero tener alguna exposicíon de prensa.
Felicitaciones,
Ama
Rissig:
Felicidades doble y que el Nuevo Año te proporcione mucha salud para que por muchos años nos inspires con tus escritos.
Me encantó tu “prosa gastronómica”. Cuando regreses me llamas necesito hacer unos comunicados sobre unos eventos que tengo para principio de año en el rest. y quiero tener alguna exposicíon de prensa.
Felicitaciones,
Ama