Por el downtown que quiere Rafael en Miami
Posted by Rissig Licha on 30 Jun 2007 at 07:29 am | Tagged as: Perspectiva
MIAMI—El casco de toda ciudad, grande, pequeña o mediana suele ser la mayor preocupación, el peor dolor de cabeza y fuente de problemas de todo alcalde. Las preguntas, unas sin respuesta clara, otras sin solución en el horizonte y algunas imposibles de descifrar le cuestan el sueño y, en casos más extremos, el cargo a infinidad de síndicos municipales que, por lo general, si le prestan atención a tres áreas fundamentales de servicios—seguridad, limpieza y embellecimiento—logran darle en el clavo a la búsqueda de una solución al enigma de la revitalización urbana. Esta ciudad, fundada en el 1896, a tiempo para jugar un papel protagónico en la guerra entre los Estados Unidos de América y España, se encuentra en esa encrucijada.
A primera luz, si contamos las torres de construcción que se levantan por doquier, parecería que el boom de construcción y revitalización del centro de Miami al que mi gran amigo, Rafael Kapustín, apostó hace más de veinte años finalmente se está dando. En días pasados otro amigo con gran tiempo ocioso en sus manos contó con sus dedos el número de grúas de construcción en el downtown. Al llegar a 43 paró. En el centro y las áreas más cercanas al centro se construyen más de 20 mil unidades de vivienda, casi toda, por vez primera en esta ciudad plana, en edificaciones verticales, dotando el horizonte de rascacielos que están cambiando el perfil de la ciudad que, hasta recientemente, era fundamentalmente chato.
Casi coetáneamente con mi mudada a Miami, hace ya 19 años, conocí a Rafael un enamorado de Nueva York e incansable promotor de revertir años de abandono al que había estado expuesto el casco de esta ciudad por diversos gobiernos municipales, desarrolladores y oleadas de inmigrantes que preferían seguir secando manglares pertenecientes al ecosistema de los Everglades para el desarrollo de nuevas urbanizaciones.
Rafael, el incansable promotor del downtown, mostraba su pasión por el proyecto de revitalización urbana a la menor provocación. En un almuerzo casual. En un cumpleaños suyo o de cualquier otro. En un bautizo, hasta de muñecas. La lógica de sus argumentos y su interés por educarse más sobre cómo mejor darle una nueva opción al centro de esta gran ciudad era ilimitable. Y, lo mejor de todo es que, su compromiso para con el proyecto del centro no era uno meramente verbal. Invertía cada día más en las propiedades del centro. Planificaba otros proyectos. Tenía nuevos sueños. Cabildeaba a los comisionados. Aconsejaba a los alcaldes. No paraba en su afán por ver surgir de sus cenizas, como el ave Fénix, a la majestuosa ciudad de Miami del siglo XXI.
¿Cómo mantener la vitalidad del centro cuando el crecimiento se escenifica en los suburbios y la periferia? ¿Cuál es el balance residencial, comercial y de oficinas que requiere el centro para no quedar en el olvido? ¿Cómo cautivar a las nuevas generaciones criadas en los suburbios con los encantos del centro? ¿Qué atractivos debe tener el casco para atraer a los residentes de la periferia a hacer sus compras y disfrutar sus ratos de ocio? ¿Qué tipos de atracciones se debe contemplar para propiciar mayor turismo?
Todas esas preguntas que alcaldes desde San Juan hasta La Habana, pasando por Santo Domingo, se hacen a diario, desfilaban por la cabeza de Rafael. Con el tiempo, las 43 grúas de construcción le dieron la razón. La gente se interesaba en el downtown no porque habían encontrado una nueva consciencia ecológica, ni mayor afecto por la preservación de los manglares, ni mucho menos por el futuro de los Everglades, sino porque ya se le habían agotado las alternativas de expansión para acomodar a las nuevas oleadas de inmigrantes a esta ciudad con imán para los desposeídos económicos, políticos o simplemente vacacionistas que llegan todos los días al sur de la Florida. Hasta yo, que siempre dije que nunca viviría en el downtown, ahora vivo a unas cuadras del centro.
El sueño de Rafael se estaba logrando. Pero no todos los problemas recibían la misma atención. Julie Greiner, presidente de Macy´s, una de las pocas tiendas anclas que todavía tiene presencia en el downtown, planteó lo que todos conocen pero pocos hacen algo para resolver. El centro está sucio. El centro es inseguro. Es difícil atraer clientes al centro de la ciudad. Y, si esto no se arregla Macy´s empaca su tienda, al igual que sus oficinas centrales, y se muda fuera del downtown.
El golpe de la partida de Macy´s fuera del centro de Miami para el futuro de la ciudad sería como pegarle un tiro a quemarropa al corazón del plan de revitalización. Si a eso le sumamos que el flamante Centro de Bellas Artes que diseñara el arquitecto argentino César Pelli acumula un déficit de más de cinco millones de dólares cabe que nos preguntemos si los sueños de mi amigo Rafael habrán de convertirse en la pesadilla del Alcalde Manny Díaz. Si atiende los reclamos de la Greiner y busca una mejor promoción para los espectáculos que presenta el Carnival Center, refuerza la seguridad, limpia las calles, elimina a los deambulantes, tumba los edificios abandonos y embellece los alrededores nos haría a todos, en particular a mi amigo Rafael, más satisfechos con su gestión y a todos los residentes del downtown agradecidos de que el futuro del cascarón de la ciudad está en buenas manos y, todos podremos cantar la canción que Petula Clark hizo famosa de la inspiración de Tony Hatch tras su primer visita a la ciudad de Nueva York…Downtown.
Sencillo, to “the point”, accurate and easy to digest.
Gracias por elegirme como protagonista!
ON Monday, from the office, I’ll e-mail the article to Mayor Diaz, City Commissioners and as well as associates and friends.
Would it be a good idea to have a “blog” for Downtown Miami residents and workers where they can express their frustrations and possibly channel solutions ? Would U help me to do it ?
Just came back from seeing Michael Moore’s “SICKO” and he is right about the fact that in America, The People are afraid of the Government and don’t speak up enough to procure CHANGE !
Un abrazo, Rafael de Miami.
did already .
Cuenta conmigo…Miami y los que vivimos en la ciudad merecemos mejor trato.